Dos cráneos en el foso de la Torre de Londres revelaron un león que ya no vive libre
Dos cráneos de león salieron del barro del foso de la Torre de Londres en los años treinta. Siglos después de su muerte, el radiocarbono y el ADN contaron cuándo vivieron y de dónde venían.

Entre 1936 y 1937, unos obreros que cavaban en el viejo foso de la Torre de Londres sacaron del barro dos cráneos extraordinariamente bien conservados. No eran de caballo ni de vaca, ni de ninguno de los animales que uno esperaría encontrar bajo una ciudad europea. Eran de león.
Un león enterrado en Londres parece un error. En la Torre, no tanto. Pero aquellos huesos traían dos preguntas más difíciles, que tardarían casi setenta años en empezar a responderse: cuándo habían vivido esos animales y de qué rincón del mundo los habían traído.

Lo que guardaba el foso
Las fuentes coinciden en lo esencial y discrepan en un año. El resumen del estudio genético de 2008, que reseñó Medievalists.net (2012), sitúa el hallazgo en las excavaciones de 1936-1937; el Natural History Museum de Londres (NHM), que hoy conserva los cráneos, da 1937 y cuenta que los encontraron obreros que cavaban en el viejo foso.
Los leones no estaban solos. Del mismo foso salieron restos de un leopardo, fechado después entre 1440 y 1625, y 19 cráneos de perro, según el comunicado de Liverpool John Moores University y el NHM (2005). Sin que nadie lo supiera, ese barro era el archivo de una casa de fieras.

Fieras de regalo entre coronas
La casa de fieras real «la fundó el rey Juan (1199-1216)», el Juan sin Tierra de las crónicas, según ese mismo comunicado de 2005. Historic Royal Palaces añade un matiz: la colección se instaló de lleno en la Torre con Enrique III, después de que el emperador Federico II le regalara en 1235 tres «leopardos» que probablemente eran leones. Funcionó hasta 1835.
Por esos muros pasó una colección que iba «de osos polares a elefantes», en palabras del NHM. Según Historic Royal Palaces, el rey de Noruega regaló el oso polar en 1252 y el rey de Francia envió el elefante en 1255. No todos los animales tuvieron por qué llegar así, pero los mejor documentados fueron obsequios entre coronas: seres vivos convertidos en gesto diplomático y encerrados lejos de su tierra.
Setenta años esperando una fecha
Los cráneos estuvieron guardados en el NHM unos 70 años antes de que alguien les preguntara su edad, según el comunicado del 20 de octubre de 2005. Ese año, un equipo de Liverpool John Moores University y el NHM, dirigido por Hannah O’Regan y financiado por English Heritage, los fechó por radiocarbono.
La respuesta: uno de los leones vivió entre 1280 y 1385; el otro, entre 1420 y 1480. Los resultados se publicaron en 2006 en el International Journal of Osteoarchaeology, firmados por O’Regan, A. Turner y Richard Sabin. Son los restos de león más antiguos de las islas británicas desde que se extinguió el león de las cavernas del Pleistoceno, según Barnett y colegas (2008). El más reciente, del siglo XV, guarda además una marca: según el NHM, tiene deformado el agujero de la base del cráneo, por donde pasa la médula espinal.
Quedaba la pregunta mayor: ¿de dónde habían llegado?
Lo que leyó el ADN
La respondió un equipo encabezado por Ross Barnett, con N. Yamaguchi, B. Shapiro y el mismo Richard Sabin, a cargo de la colección de mamíferos del NHM. Siguieron dos pistas: midieron los cráneos (craneometría) y leyeron su ADN antiguo. El trabajo se publicó en 2008 en Contributions to Zoology, y su ficha, con el PDF completo en acceso abierto, sigue disponible para quien quiera ver los datos.

El resumen no detalla contra qué poblaciones de leones se compararon las muestras; esa parte está en el texto completo. Lo que sí deja claro es adónde llevó el rastro. No fue a la sabana ni a la India. Fue al norte de África, «donde hoy no queda ninguna población natural de leones», escriben los autores.
El NHM lo dice sin rodeos: las pruebas genéticas mostraron que eran leones berberiscos puros (Panthera leo leo), el mismo león que también se conoce como león del Atlas. Los primeros leones de Inglaterra, como anuncia el propio título del estudio, venían del Magreb.
Reyes del Atlas sin montañas
Los berberiscos vivieron en el Magreb, de Marruecos a Egipto, y sus últimos refugios fueron el Atlas Medio y el Alto Atlas. El estudio no precisa de qué montaña salieron estos dos; solo que venían del norte de África. Y la historia de su linaje tiene un final: según el NHM, el león berberisco se declaró extinto en la naturaleza en 1922. Hoy no camina libre por ninguna montaña.

Tampoco se puede saber cómo lucían. Los relatos históricos destacaban la melena abundante y lanuda de estos leones, pero la revisión de S. A. Black (2016) advierte que «no hay pruebas sólidas de que estos rasgos fueran definitorios»: la melena varía mucho según la alimentación, la testosterona y el clima. De los dos leones de la Torre solo quedan los cráneos, y un cráneo no guarda la melena.
Uno de ellos se exhibe hoy en la Treasures Gallery del NHM, y su historia puede leerse en la página que el museo le dedica.
Vivieron lejos de su tierra, entre muros de piedra y niebla, en una ciudad que nunca fue la suya. Siglos después, cuando los suyos ya no recorren libres el norte de África, una huella de esos reyes del Atlas apareció donde nadie la buscaba: en el barro de un foso de Londres.
¿Qué otro felino desaparecido de la naturaleza te gustaría que un hallazgo así nos ayudara a conocer mejor, y por qué?
Foto del cráneo de león: Ethan Doyle White / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.
Referencias
- Barnett, R., Yamaguchi, N., Shapiro, B. y Sabin, R. (2008). Ancient DNA analysis indicates the first English lions originated from North Africa. Contributions to Zoology 77(1): 7-16. https://repository.naturalis.nl/pub/269602
- Black, S. A. (2016). The Challenges and Relevance of Exploring the Genetics of North Africa’s ‘Barbary Lion’ and the Conservation of Putative Descendants in Captivity. International Journal of Evolutionary Biology, 6901892. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC5021484/
- Historic Royal Palaces (s. f.). The Tower of London Menagerie. Historic Royal Palaces. https://www.hrp.org.uk/tower-of-london/history-and-stories/the-tower-of-london-menagerie/
- Liverpool John Moores University / Natural History Museum (2005). Research reveals the secrets of lions locked up in the Tower of London. Comunicado del 20 de octubre de 2005, reproducido por Phys.org. https://phys.org/news/2005-10-reveals-secrets-lions-tower-london.html
- Medievalists.net (2012). Ancient DNA analysis indicates the first English lions originated from North Africa. Medievalists.net. https://www.medievalists.net/2012/08/ancient-dna-analysis-indicates-the-first-english-lions-originated-from-north-africa/
- Natural History Museum, Londres (s. f.). Barbary lion skull from the Tower of London. Natural History Museum. https://www.nhm.ac.uk/discover/barbary-lion-skull-from-the-tower-of-london.html
- O’Regan, H., Turner, A. y Sabin, R. (2006). Medieval big cat remains from the Royal Menagerie at the Tower of London. International Journal of Osteoarchaeology 16: 385-394. https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/oa.835
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