El parte cabe en una línea, en mayúsculas y sin adjetivos: «CAT STUCK IN TREE AT HEIGHT FOR FOUR DAYS». Un gato atascado en lo alto de un árbol desde hace cuatro días. Otro, de 2023, repite la escena con un día menos: «Gato atrapado en un árbol. Lleva ahí tres días».
El gran trepador de la casa, esperando una escalera. Y no es una rareza: en Londres, los avisos como estos llegan con una regularidad casi de calendario.
Casi dos salidas por semana
Esos partes salen del registro oficial de rescates de animales de la London Fire Brigade (LFB), el cuerpo de bomberos de Londres, publicado en el London Datastore con la descripción de cada salida desde enero de 2009. Según esa base de datos, en 2025 los bomberos acudieron al menos 98 veces por gatos atrapados en árboles: casi dos por semana.
El «al menos» tiene su razón: ese año hay 250 descripciones de incidentes con gatos censuradas bajo la palabra «Redacted», así que la cifra real podría ser mayor. En todo el registro, de 2009 a julio de 2026, las salidas por gatos en árboles suman como mínimo 945.

Garras hechas para subir
Subir nunca fue el problema. Según la guía de Cats Protection (2024), la mayor organización benéfica felina del Reino Unido, las patas traseras empujan y las garras, curvas como ganchos, se clavan en la corteza.
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Lo difícil es la vuelta. El instinto del gato es bajar de frente, pero de cabeza esa curva queda del lado equivocado y casi no sujeta. Tendría que bajar de espaldas, con la cola primero, un movimiento que casi nunca hace. La etóloga Susan Bulanda explica en PetMD, en un artículo revisado por la veterinaria Katie Grzyb, que en esa maniobra a los gatos les cuesta coordinar las patas delanteras con las traseras.
Por eso prefiere saltar. Según Cats Protection, el atasco llega cuando la rama queda demasiado alta para el salto. Entonces no baja de cabeza, no baja de espaldas y no salta. Se queda.

La ardilla que baja de cabeza
Por el mismo tronco, la ardilla baja de cabeza. Cats Protection describe su recurso: gira las patas traseras hasta que sus garras miran hacia arriba y pueden agarrarse. Los investigadores F. A. Jenkins Jr. y D. McClearn lo analizaron en un artículo de 1984 en el Journal of Morphology: esa «reversión del pie trasero» da el agarre necesario para descender de cabeza, y está documentada en ardillas del género Sciurus.
La diferencia asoma hasta en los partes. Según el mismo registro de la LFB, desde 2009 los bomberos acudieron 113 veces por ardillas. Solo tres descripciones mencionan un árbol: una ardilla herida (2012), una cría atascada (2026) y una ardilla que no podía salir del árbol por un objeto atado a una pata (2026). Otras 14 descripciones de ardillas están censuradas.
Mismo tobillo, otro recorrido
¿Ningún felino tiene el truco? Muy pocos. El margay (Leopardus wiedii), un gato pequeño de las selvas americanas, gira las patas traseras 180 grados. Según el Grupo de Especialistas en Felinos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), baja de cabeza y puede colgar de una rama por un solo pie. La Animal Diversity Web de la Universidad de Míchigan también describe esa reversión del pie trasero y cómo se suspende de sus patas traseras. El estudio de Morales y colegas (2018), publicado en la revista Zoology, ubica ese giro de 180 grados en la articulación tarsal y señala que es el único felino neotropical que baja así.
En los bosques de Asia, la pantera nebulosa (Neofelis nebulosa) también baja de cabeza y cuelga de las patas traseras, según el Zoológico Nacional e Instituto de Biología de la Conservación del Smithsonian y la San Diego Zoo Wildlife Alliance. El Smithsonian la describe como una de solo dos especies de gato capaces de bajar así.
¿Tienen una pieza que a tu gato le falta? No. Jenkins y McClearn estudiaron seis mamíferos placentarios, entre ellos gatos del género Felis y ardillas Sciurus, y en todos intervienen las mismas tres articulaciones del tobillo: la crurotalar, la subtalar y la tarsal transversa. La reversión, concluyeron, representa «un grado inusual de recorrido en estas articulaciones, no un tipo de movimiento nuevo». Mismo tobillo, otro recorrido.
Y un detalle que desinfla la épica: con todo ese equipo, el margay se mueve y caza sobre todo en el suelo, según la UICN. A los árboles sube, más que nada, a descansar.
Cuarenta y ocho horas a siete metros y medio
¿Y tu gato? Según Cats Protection, suele bajar solo si le dan tiempo y una ruta segura. Los bomberos piden, sobre todo, que nadie trepe detrás de él ni se ponga en riesgo intentando rescatarlo por su cuenta. Así lo recordó el comandante de estación Richard Hamilton en un parte oficial de la LFB que guarda una escena insólita.
Ocurrió el 3 de marzo de 2021 en Thornton Heath, al sur de Londres. Un gato llevaba más de 48 horas en un árbol, a unos 25 pies de altura (7,6 metros). Los bomberos apoyaron una escalera de nueve metros y se preparaban para subir cuando un inspector de la RSPCA, la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, les pidió que se apartaran.
El gato bajó por la escalera, solo, y se fue corriendo «sin dar las gracias», según el parte. El comandante al mando, con más de 25 años de servicio, nunca había visto algo así.
Aquel gato no necesitaba el tobillo de un margay ni el giro de pie de una ardilla. Le bastaron unos peldaños y que nadie subiera a buscarlo.
¿Tu gato alguna vez subió a un lugar del que después no supo bajar? Cuéntanos cómo terminó la historia… y quién salió con los rasguños.
Algunas imágenes de este artículo fueron generadas con IA para ilustrar el contenido; no son fotografías de los hechos ni de los animales reales.
Referencias
- London Fire Brigade / Greater London Authority (actualizado a julio de 2026). Animal rescue incidents attended by LFB from Jan 2009. London Datastore. https://data.london.gov.uk/dataset/animal-rescue-incidents-attended-by-lfb-2ogkn/
- London Fire Brigade (2021). Cat rescues itself using fire crew’s ladder – Thornton Heath. London Fire Brigade. https://www.london-fire.gov.uk/incidents/2021/march/cat-rescues-itself-using-fire-crews-ladder-thornton-heath/
- Cats Protection (2024). Why do cats get stuck up trees? Cats Protection. https://www.cats.org.uk/cats-blog/why-do-cats-get-stuck-up-trees
- PetMD (revisado por Katie Grzyb, DVM, 2018). Why Do Cats Get Stuck in Trees? PetMD. https://www.petmd.com/cat/behavior/why-do-cats-get-stuck-trees
- Jenkins, F. A. Jr. y McClearn, D. (1984). Mechanisms of hind foot reversal in climbing mammals. Journal of Morphology 182(2): 197-219. doi:10.1002/jmor.1051820207. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30025438/
- IUCN SSC Cat Specialist Group (s. f.). Living species: Margay (Leopardus wiedii). IUCN SSC Cat Specialist Group. https://www.catsg.org/living-species-margay
- Morales, M. M. et al. (2018). Comparative myology of the ankle of Leopardus wiedii and L. geoffroyi (Carnivora: Felidae). Zoology 126: 46-57. doi:10.1016/j.zool.2017.12.004. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29329954/
- Animal Diversity Web, Universidad de Míchigan (s. f.). Leopardus wiedii (margay). Animal Diversity Web. https://animaldiversity.org/accounts/Leopardus_wiedii/
- Smithsonian’s National Zoo & Conservation Biology Institute (s. f.). Clouded leopard. Smithsonian’s National Zoo. https://nationalzoo.si.edu/animals/clouded-leopard
- San Diego Zoo Wildlife Alliance (s. f.). Clouded leopard. San Diego Zoo Wildlife Alliance. https://animals.sandiegozoo.org/animals/clouded-leopard

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