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Inspirador

Era un gato callejero de Estambul y 17.000 personas firmaron para darle una estatua

Tombili no tenía dueño: tenía vecinos en un barrio de Estambul. Cuando murió en 2016, 17.000 personas firmaron para darle una estatua en el escalón donde posaba.

Era un gato callejero de Estambul y 17.000 personas firmaron para darle una estatua

Agosto de 2016, barrio de Ziverbey, en Kadıköy, Estambul. En un árbol de la calle cuelga la foto de un gato, con una frase en turco: «Kalbimizde yaşayacaksın». Vivirás en nuestros corazones.

No es el aviso de una mascota perdida. El gato de la foto se llamaba Tombili, no tenía dueño, y quienes colgaron esa despedida eran sus vecinos, según contaron entonces Hürriyet y Hürriyet Daily News. Lo que esos vecinos hicieron después no cabía en una foto colgada de un árbol.

Sin dueño, pero con una calle entera

Tombili quiere decir «gordito» en turco; el reportaje de Hasan y Durmaz (2017) para TRT World lo traduce como «lindo y rechoncho». Era, como la mayoría de los gatos de Turquía, un gato que vivía libre, y era la comunidad la que se ocupaba de su cuidado, según la crónica de Hanson (2016) en HuffPost.

Estatua de bronce de un gato regordete recostado contra el escalón de entrada de un edificio antiguo, en una calle residencial estrecha
Un gato de bronce contra el escalón de un portal, en una calle residencial estrecha: el regreso no fue a un museo ni a una plaza, sino al mismo rincón de siempre.

Ese cuidado tenía nombres propios. Durante años, el carnicero İlyas Çetinkaya le llenó a Tombili un plato de agua. «Los gatos tienen boca, pero no lengua: no pueden pedir comida», explicó a TRT World. El mismo reportaje cuenta que un geofísico, Serdar Özalaybey, y su esposa cuidaban de Tombili y conservaban hasta su historial médico.

Y estaba la pose. Su lugar eran unos escalones frente a una carnicería, cuenta TRT World, y Tombili se recostaba contra ellos como quien descansa en un sillón. Alguien le tomó una foto así. La imagen llegó a 9GAG y se volvió un meme en todo el mundo, según Hürriyet Daily News.

Estatua de bronce de Tombili, un gato rechoncho en pose recostada, sobre una acera de Kadıköy, Estambul
La estatua de bronce de Tombili en su rincón de Kadıköy, el 29 de septiembre de 2024. Foto: Painjet / Wikimedia Commons, CC0 1.0.

Un mes de enfermedad y 17.000 firmas

En julio de 2016, el mismo verano de la foto en el árbol, Tombili enfermó, según Daily Sabah. Murió el 1 de agosto, tras un mes de lucha, como informaron Hürriyet y Hürriyet Daily News.

La despedida no se quedó en el árbol. Batu Aksoy, del Anatolian Cat Project, abrió en change.org una petición para pedir una estatua de Tombili, según HuffPost. La firmaron 17.000 personas, de acuerdo con Hürriyet Daily News: más de las que caben en algunos estadios.

Hoja impresa con la foto borrosa de un gato recostado, sujeta con cinta al tronco de un árbol en una acera de barrio
Una hoja con la foto de un gato en el tronco de un árbol de barrio: un adiós como el que colgaron los vecinos de Ziverbey en agosto de 2016.

Badem, el doble de Tombili

La escultora Seval Şahin hizo la estatua como voluntaria, según Hürriyet Daily News. Había un problema: de Tombili solo quedaban fotos. Para resolverlo, Şahin tomó como referencia a Badem, el gato de una amistad, muy parecido a Tombili, según la nota de la agencia DHA firmada por Çapa y Çoban (2016) en Hürriyet.

El 4 de octubre de 2016, Día Mundial de los Animales, la estatua de bronce quedó instalada en el lugar exacto donde Tombili posaba en la foto, según Hürriyet Daily News. La misma nota de DHA recoge un detalle de la inauguración: lo primero que hicieron fue ponerle comida delante.

El escalón se quedó vacío dos veces

La estatua apenas llevaba un mes en su sitio cuando, la noche del 7 de noviembre de 2016, alguien la arrancó de su base y se la llevó, según Anadolu Ajansı y Daily Sabah.

Poco después, vecinos y comerciantes la encontraron en la misma calle, según informó Anadolu Ajansı el 10 de noviembre de 2016. El municipio la reparó y, como contó la misma agencia, la volvió a poner en su lugar.

Estatua de bronce oscuro de un gato rechoncho recostado de lado, con la textura del pelaje marcada en el metal
Un gato de bronce, rechoncho y recostado como en un sillón: la pose que había dado la vuelta al mundo, convertida en escultura.

La ausencia larga empezó en 2017. El edificio junto al que estaba la estatua entró en obras de renovación urbana, y hubo que retirarla. Según Gazete Kadıköy (20 de junio de 2017), quedó a salvo en el municipio de Kadıköy (Kadıköy Belediyesi).

Pasaron más de cinco años.

Diciembre de 2022, el mismo rincón

En diciembre de 2022, la estatua volvió a su rincón, con una base y una placa nuevas. La prensa turca lo contó casi con las mismas palabras. «Tombili yuvaya döndü», tituló Hürriyet el 8 de diciembre; un día antes, la agencia İHA había publicado en Başak Gazetesi «Kadıköy’ün kedisi Tombili yuvasına döndü». En los dos casos, el mensaje era el mismo: Tombili volvió a casa.

Tombili nunca tuvo una casa con puerta. Tuvo un carnicero que le llenaba el plato de agua, una pareja que guardaba su historial médico, 17.000 firmas y una escultora voluntaria. Y tuvo algo más raro todavía: una calle que se negó a dejar vacío su escalón.

¿En tu calle hay un gato que no es de nadie pero que todos cuidan? ¿Cómo se llama y cuál es su rincón favorito?


Foto de la estatua de Tombili: Painjet / Wikimedia Commons, CC0 1.0. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

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