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Sra Bigotes

Inspirador

Un solo pelo en una cerca de Java reabrió el caso de un tigre declarado extinto

En 2019 apareció un pelo en la cerca de una plantación de Java, la isla más poblada del planeta, y su ADN llevó a una revista científica a preguntarse si el tigre de Java sigue existiendo. Lo que vino después enseña mucho sobre cómo se lee el ADN.

Un solo pelo en una cerca de Java reabrió el caso de un tigre declarado extinto

Un tigre extinto no debería dejar pelos en una cerca. Menos aún en Java, la isla indonesia que Guinness World Records reconoce como la más poblada del mundo, y donde el último rastro confirmado del tigre de Java (Panthera tigris sondaica) data de 1976. Aun así, en 2019 apareció uno: un solo pelo, enganchado en la cerca de una plantación.

En 2024, ese pelo protagonizó un artículo científico cuyo título era una pregunta: ¿sigue existiendo el tigre de Java? Lo que vino después obligó a hacerse otra.

Un aviso cerca de Cipendeuy

La historia empieza cerca de Cipendeuy, un pueblo del sur de Sukabumi, en Java Occidental. En 2019, Ripi Yanuar Fajar, habitante de la zona, avisó de que había visto un gran felino. Según recogió Mongabay, podía ser un leopardo de Java o un tigre de Java. Después del avistamiento, el pelo apareció en la cerca de una plantación comunitaria, como describen Wirdateti y colegas en su artículo de 2024 en la revista Oryx, de acceso abierto.

Para medir el peso del hallazgo hay que mirar atrás. Según el plan de manejo que Seidensticker y Suyono publicaron con la UICN en 1980, el censo de 1976 en Meru Betiri fue el último con rastros del tigre de Java. La Lista Roja de la UICN lo catalogó como Extinto en 2003, y la evaluación de Jackson y Nowell (2008) mantuvo esa categoría.

Una persona de mediana edad, con camiseta desteñida, pantalón arremangado y botas de goma, se agacha junto a una cerca de alambre y bambú entre un camino rural y una pequeña plantación, y señala uno de los alambres.
El pelo de 2019 apareció en la cerca de una plantación comunitaria de Java Occidental. Esta escena es ilustrativa: no muestra a quienes vivieron la historia.

Una piel de 1930 y un 97,8 %

¿Qué se hace con un solo pelo? Se le lee el ADN y se compara con el de un tigre de Java conocido. El equipo usó una piel de 1930 guardada en el Museum Zoologicum Bogoriense, en Indonesia.

El resultado fue una coincidencia del 97,8 %. Wirdateti, primera firmante del estudio, lo dijo sin rodeos a Mongabay: «El tigre de Java todavía existe».

Un pelo corto anaranjado con la punta oscura, dentro de una bolsita de plástico sellada, junto a un cajón de madera abierto con una piel de tigre vieja, descolorida y aplanada, sobre una mesa de laboratorio.
Un pelo reciente frente a una piel de museo de casi un siglo: de una comparación así salió el 97,8 %. La imagen no reproduce el material analizado.

Casi igual de lejos de todos

Pero ese 97,8 % era, justamente, el problema. Entre dos tigres, las diferencias en estas secuencias suelen ser mínimas, y aquí sobraban. Sui y colegas lo señalaron en una réplica publicada en Oryx en 2025, con un título que no deja margen: «Ninguna prueba fiable respalda la presencia del tigre de Java». En Live Science, Shu-Jin Luo también advirtió que había un número inusual de discrepancias.

Las cifras del propio estudio, recogidas por Mongabay, lo dejaban ver. Con un tigre de Sumatra, el pelo coincidía en un 97,06 %. Con uno de Bengala, en un 96,87 %. No estaba mucho más cerca del tigre de Java que de los demás: estaba casi igual de lejos de todos.

Una fotocopia de 3,5 millones de años

¿De dónde salían tantas diferencias? De una fotocopia. Las mitocondrias, las centrales de energía de la célula, tienen su propio ADN, y ese fue el que se buscó en el pelo. Pero en los grandes felinos del género Panthera ese ADN tiene un doble guardado en otra parte.

Hace unos 3,5 millones de años, en el ancestro común del tigre, el león, el leopardo, el jaguar y el leopardo de las nieves, un tramo de 12.536 pares de bases —el 74 % del genoma mitocondrial— quedó copiado dentro del núcleo de la célula. Según el estudio de Kim y colegas (2006) en la revista Gene, es una de las mayores inserciones de este tipo descritas en eucariotas, los organismos cuyas células tienen núcleo. A estas copias se las llama numts. Se parecen al original, pero no son el original.

Según las dos revisiones publicadas en Oryx en 2025, en el pelo y en la piel del museo se leyó una copia nuclear así, y no el ADN mitocondrial auténtico. Sui y colegas lo plantean como la explicación más probable. La otra revisión llega a la misma conclusión, y es la que guarda la sorpresa.

La misma firma, del otro lado

Esa otra revisión es un reanálisis firmado por Anubhab Khan, Yulianto, S. G. Aninta y Wirdateti, publicado en Oryx en 2025. Entre sus autores está la misma voz que había dicho «todavía existe». Y el texto concluye que aquel resultado salió de copias equivocadas de los genes.

Al secuenciar de nuevo lo que quedaba del ADN, el pelo resultó compatible con un tigre, como explicó Khan a Live Science. ¿Un tigre de Java? Eso no se pudo confirmar. El título del reanálisis deja la lección a la vista: el caso muestra lo difícil que es estudiar a los grandes felinos y la necesidad de la secuenciación de alto rendimiento.

Lo que nadie discute es que en Java apareció un pelo con ADN compatible con un tigre. Lo que se discute es si era un tigre de Java, y nadie ha demostrado que siga vivo. Desde la conservación llega la misma cautela: la fundación indonesia SINTAS recordó en agosto de 2026, en el texto «Harimau Jawa: Antara yang Terlihat dan yang Terbukti» («entre lo que se ve y lo que se prueba»), que ningún gran depredador ha reaparecido tras décadas sin pruebas en una isla tan poblada.

Esa trampa, por cierto, recibió nombre propio en 1994. La palabra numt aparece en el título de un estudio de Lopez y colegas en el Journal of Molecular Evolution sobre el gato doméstico, que guarda en su núcleo 7,9 kilobases de su ADN mitocondrial, copiadas y repetidas entre 38 y 76 veces.

El que duerme en tu sofá también tiene sus fotocopias. Y quizá esa sea la herencia más valiosa del pelo de Cipendeuy: antes de anunciar que un animal ha vuelto, hay que asegurarse de estar leyendo el original.

Si la decisión fuera tuya, ¿un solo pelo basta para salir a buscar un tigre por los bosques de Java, o le pedirías a la naturaleza una prueba más?

Algunas imágenes de este artículo fueron generadas con IA para ilustrar el contenido; no son fotografías de los hechos ni de los animales reales.

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