Pequeña oveja rescatada exige besos y abrazos de su salvadora todos los días

La pequeña oveja rescatada llamada Opal parecía una corderita, tenía miedo de las personas, pero ahora conoce el amor y la bondad humana

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Una oveja llamada Opal fue encontrada acurrucada en el suelo por sus rescatistas, quienes creyeron al principio que se trataba de una roca cubierta de nieve. Cuando Opal llegó al santuario Edgar’s Mission, estaba extremadamente débil, tanto así que sus rescatistas pensaban que era una corderita (oveja bebé).

Fue llevada de urgencia al veterinario, ya que la habían encontrado casi congelada. Una vez allí iniciaron inmediatamente un tratamiento de choque y procedimientos de reactivación, y también determinaron que el crecimiento de Opal estaba atrofiado, y que en realidad se trataba de una oveja adulta.

Opal poco a poco fue tomando fuerzas para recuperarse, pero también le llevaría tiempo a la pequeña oveja confiar en las personas, ya que parece que nunca había conocido la bondad humana.

Pequeña oveja rescatada exige besos a diario

Oveja
Edgar’s Mission

Kelly Dinham, coordinadora de Edgar’s Mission dijo a The Dodo:

“Y, como todos los bebés, sentir el abrazo reconfortante la calmó y la protegió. Podías sentirla derretirse en tus brazos mientras soltaba un pequeño suspiro dejando que la tensión saliera de su cuerpo”.

Opal
Edgar’s Mission
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Kelly cuenta que a diferencia de los demás corderitos, que buscan las caricias humanas, Opal lo que hacía era huir todo el tiempo de sus rescatistas.

Kelly dijo:

“Su miedo se había apoderado de ella, y lastimosamente trataba de huir lo mejor que podía. A menudo se caía debido a su estado aún debilitado. Esto casi nos rompe el corazón”.

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El personal del santuario no se dio por vencido, y día tras día le demostró a Opal que era amada, y ahora la pequeña confía en las personas. Los llena de besos y abrazos constantes.

Opal oveja
Edgar’s Mission

Kelly añadió:

“[La fundadora del centro de rescate, Pam Ahern,] acurrucaba a la pequeña Opal en su pecho. Ella le decía lo especial y valiente que era, y que nos había robado el corazón a todos . A la pequeña Opal le encanta escuchar tonos tan suaves y felizmente cierra los ojos mientras su dulce boca busca la fuente de esas palabras. Y sí, derrite los corazones de todos los que son testigos de este vínculo”.

Es largo el camino que ha recorrido Opal, y el personal del santuario le ha ayudado en esto. Gracias a ellos pudo conocer lo que es la bondad y el amor, que es lo que siempre ha merecido.

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