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Los gatos domésticos llegaron a Europa hace solo 2.000 años; antes, a los ratones los cazaban comadrejas

Durante años se creyó que los gatos domésticos llegaron a Europa con los primeros agricultores. El ADN de gatos de 97 yacimientos arqueológicos contó una historia muy distinta.

Los gatos domésticos llegaron a Europa hace solo 2.000 años; antes, a los ratones los cazaban comadrejas

Hacia el año 100, en la Britania romana, una teja de barro se seca al sol. Un gato la pisa. Sus patas se hunden en la arcilla todavía blanda y, cuando la pieza termina de endurecerse, el paso queda grabado para siempre.

Es un instante mínimo, de los que la historia casi nunca conserva. Nadie sabe adónde iba ese gato. Pero su rastro está ligado a una pregunta que tardó casi dos mil años en tener respuesta: ¿desde cuándo hay gatos domésticos en Europa?

Unas huellas que esperaron 46 años

La teja se desenterró en 1969 en Berkeley Street, en Gloucester (Inglaterra). Durante décadas, las marcas de su superficie pasaron inadvertidas. Recién en 2015 el personal de arqueología del Museo de Gloucester reparó en que eran huellas de gato, según la nota que publicó el Ayuntamiento de Gloucester el 28 de julio de ese año.

Fragmento de teja romana de terracota anaranjada, con el borde roto, sobre una mesa gris de un depósito de museo; en su superficie se ven pequeñas huellas de pata
Así puede quedar una pisada en una teja romana de barro. La imagen es ilustrativa y no muestra la pieza de Gloucester.

Lo inquietante de esa pisada no es que se conservara, sino el mundo en el que se produjo. Aquel gato caminaba por una Europa que apenas conocía a los gatos domésticos. Durante mucho tiempo, sin embargo, se creyó justo lo contrario.

Comadrejas y serpientes en la despensa

Durante años se pensó que los gatos domésticos habían llegado a Europa con los primeros agricultores de Medio Oriente, hace entre 6.000 y 7.000 años. Así describen esa hipótesis previa la Universidad de Roma Tor Vergata y el Real Instituto Belga de Ciencias Naturales en sus comunicados de 2025.

Grabado de estilo decimonónico del almacén de una casa de la antigua Grecia, con paredes encaladas, una ventana pequeña y alta y grandes tinajas de barro para el grano
Tinajas de grano en el almacén de una casa griega. Si el gato doméstico hubiera llegado con los primeros agricultores, este habría sido su territorio de caza.

Pero, si los gatos llevaban tantos milenios en Europa, algo no cuadraba. Lo esperable habría sido encontrarlos, siglos después, protegiendo de los ratones las despensas de Grecia y Roma. No fue así.

De acuerdo con el artículo de F. D. Lazenby en The Classical Journal (1949), griegos y romanos tenían comadrejas y serpientes en casa para protegerse de los ratones. Los gatos tardaron siglos en quitarles ese trabajo: el relevo, según Lazenby, se produjo entre los siglos II y V d. C.

Grabado de estilo antiguo: una comadreja de lomo pardo y vientre claro, estirada a ras del suelo en plena persecución, dentro del almacén de una casa griega
Una comadreja en plena cacería entre las tinajas. En las casas griegas y romanas, ese oficio todavía no era de los gatos.

Era una pista, no una prueba. La prueba estaba escrita en un lugar más íntimo: el ADN de los propios gatos.

El ADN de 97 yacimientos

Un estudio, con M. De Martino como primer autor, analizó restos de gatos de 97 sitios arqueológicos de Europa y Anatolia, desde Turquía hasta Gran Bretaña. Según el texto completo de la versión preliminar del trabajo, publicada en bioRxiv antes de la revisión por pares, el equipo seleccionó 87 genomas entre 225 ejemplares: 70 de gatos antiguos y 17 de gatos monteses modernos y de museo.

La versión revisada, con otro título, apareció en la revista Science el 27 de noviembre de 2025 (volumen 390, número 6776) y, como celebró la Universidad de Roma Tor Vergata, ocupó la portada de la revista.

Gatos que parecían domésticos y no lo eran

El primer resultado desmontó la vieja hipótesis. Según el preprint, algunos gatos de hace más de 6.000 años —de Anatolia, entre unos 8.000 y 6.000 a. C., y del sudeste de Europa, entre unos 5.500 y 4.000 a. C.— llevaban una marca genética, el linaje mitocondrial IV-A, que se asociaba al gato salvaje africano (Felis lybica), el antepasado del gato doméstico. Por eso parecían domésticos.

El resto de su ADN, sin embargo, contó otra historia: aquellos animales no eran gatos africanos ni domésticos llevados por seres humanos, sino gatos monteses (Felis silvestris), salvajes y nativos de Europa.

De ahí sale la conclusión central, que destaca Science News: ningún gato europeo estudiado anterior al año 200 a. C. era doméstico. Las muestras que van del noveno milenio al siglo III a. C., indica el preprint, se agrupan con los gatos monteses.

Un fuerte a orillas del Danubio

Los gatos domésticos llegaron después, desde el norte de África, según el comunicado oficial de Science. ¿Cómo? El Real Instituto Belga de Ciencias Naturales, una de las instituciones del estudio, apunta que probablemente viajaron en barcos, como eficaces cazadores de ratones entre los cargamentos de grano.

Pero lo más asombroso es dónde aparecen los primeros. Según el preprint, el gato más antiguo con la ascendencia de los gatos domésticos actuales vivió entre el 50 a. C. y el 80 d. C. en Mautern, Austria, donde los romanos tuvieron un fuerte a orillas del Danubio, como recordó la agencia Reuters. Otros aparecen en sitios militares romanos del Danubio, en Austria y Serbia.

Los gatos domésticos avanzaron por Europa a menudo siguiendo las rutas del ejército romano, según el resumen del estudio publicado por Sci.News, y en el siglo I ya pisaban Britania: el preprint registra uno en Fishbourne, fechado entre los años 24 y 123 d. C. Por esa misma época, en lo que hoy es Gloucester, una teja de barro se secaba al sol.

Esa expansión formó la base genética de los gatos domésticos que hoy viven en Europa, de acuerdo con Sci.News y la Universidad de Roma Tor Vergata.

La historia a veces deja rastros enormes, como una calzada; otras, apenas unas huellas en una teja. De Roma, Europa heredó caminos, leyes y el latín. También heredó a sus gatos. El imperio cayó. Los gatos se quedaron.

¿Qué te sorprendió más: que los gatos domésticos llegaran a Europa recién en tiempos de Roma, o que antes los ratones los persiguieran comadrejas y serpientes?

Algunas imágenes de este artículo fueron generadas con IA para ilustrar el contenido; no son fotografías de los hechos ni de los animales reales.

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