Saltar al contenido

Inspirador

La gata herida que llegó la víspera de un viaje que no era el suyo

Una gata herida llegó a un refugio el mismo día en que dos perros y tres gatos esperaban un viaje que aún no tenían pagado. El equipo la mostró por una razón.

La gata herida que llegó la víspera de un viaje que no era el suyo

Alguien la encontró en la calle, herida y en un estado lamentable. Era una gata, y hasta ese momento la vida no había tenido con ella ni un solo gesto de cortesía.

El 21 de octubre quedó al cuidado de We care about strays, un refugio de animales. Necesitaba atención veterinaria, un sitio seguro y una oportunidad real de sobrevivir.

Pero había llegado a un lugar donde cada espacio disponible ya lo significaba todo. Y ese día, el equipo estaba metido en otra cuenta regresiva.

La víspera del viaje

El refugio tenía listo un transporte para llevar a varios de sus animales a un lugar seguro. En las horas anteriores, un grupo de personas generosas se había unido para pagar el viaje de varios de ellos, y el equipo agradeció a cada una.

Pero dos perros y tres gatos seguían sin pasaje.

El traslado costaba 240 euros por perro y 200 por gato. Faltaban 1.080 euros, que es exactamente lo que suman los cinco: ninguno tenía todavía su viaje cubierto.

La partida era al día siguiente, y el tiempo se les escurría entre los dedos.

Publicación de Facebook

La gata del video

Entonces el equipo pidió algo que, a primera vista, parecía cambiar de tema: que miraran el video siguiente. Ahí aparecía ella, la gata que acababa de llegar.

Publicación de Facebook

Ella no era parte de los cinco. Era, más bien, su mejor argumento.

Y es que cada perro o gato que se va en ese transporte deja libre un espacio, explicó el equipo. Un lugar para un animal herido, abandonado o enfermo como ella, que quizá no tenga el lujo de esperar.

«Cuando ayudas a que un animal se vaya, no salvas solo a ese animal. También salvas a otro que todavía espera que lo rescaten», escribió el equipo en la publicación.

Contaron que ven ese sufrimiento todos los días, y que nada duele más que saber que un animal los necesita cuando ya no les queda espacio ni recursos para recibirlo. Por eso insistieron en que no pedían solo dinero para un viaje: pedían ayuda para poder seguir salvando vidas.

Si los cinco no partían, se perdía su oportunidad. Y con ella, la de abrirles la puerta a otros que también esperaban.

Para los que todavía esperan

Lo más difícil llegó al final del mensaje. El equipo confesó lo doloroso que es tener que elegir, una y otra vez, entre animales que merecen vivir, todos sin excepción.

«Por favor, ayúdennos para no tener que decidir quién recibe una oportunidad y quién se queda atrás», escribió.

Recordó que hasta la donación más pequeña los acercaba al momento de poder decir que se iban todos. Los datos para colaborar están en la página de Facebook de We care about strays.

El pedido cerró con una dedicatoria triple: para los que se van, para los que se quedan y, sobre todo, para los que todavía no han sido rescatados.

Ella ya tenía su lugar. Lo que estaba en juego ahora eran cinco cupos en un transporte. Y detrás de cada uno, un espacio libre para otro animal como ella, todavía en la calle, que por fin tendría dónde salvarse.

Imagen principal: We care about strays.

Sigue leyendo

  1. El gatito Maine Coon que, al darse vuelta, resultó tener la cara de Spike de Gremlins
  2. El gato de la pose dramática que veía a los demás irse a casa
  3. La gata que no salía del cuarto y la foto de su mejor amigo en la ofrenda
  4. Hippo pasó dos años en la calle, pero la calle no logró endurecerlo
  5. La gata negra con ojos color calabaza que se prepara para embrujarnos

Conversación

Únete a la conversación

Los comentarios y el formulario se cargan solo cuando abras esta sección.

Mira más historias

Ver la lista completa