Uno puede pesar más de cien kilos y matar a su presa de una mordida en el cráneo. Otro es más pequeño que un gato doméstico y vive escondido en los bosques de Chile. Entre ambos extremos, América guarda una de las colecciones de felinos más variadas del planeta: gatos que bajan de los árboles cabeza abajo, que cazan de día cuando todos los demás duermen o que se confunden con las piedras a cuatro mil metros de altura.
Según la revisión de la clasificación de los felinos que publicó en 2017 el Grupo de Especialistas en Felinos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), en el continente viven trece especies. Aquí te presentamos a cada una, te contamos cuáles viven en México y qué las pone en peligro.
Los trece felinos salvajes de América
| Felino | Dónde vive y qué lo distingue |
|---|---|
| Jaguar | De México al norte de Argentina. El más grande de América |
| Puma | Del oeste de Canadá al extremo sur de Chile. El de mayor distribución |
| Ocelote | De Texas al noreste de Argentina. Cada uno tiene un dibujo único |
| Lince rojo (gato montés) | Sur de Canadá, Estados Unidos y México. Cola corta |
| Lince canadiense | Canadá, Alaska y el norte de Estados Unidos |
| Jaguarundi | De México a Argentina. Sin manchas y activo de día |
| Margay | De México a Uruguay. Baja de los árboles cabeza abajo |
| Tigrillo (oncilla) | Gran parte de Sudamérica. Vulnerable |
| Tigrillo del sur | Sureste de Sudamérica. Vulnerable |
| Gato de Geoffroy | Centro y sur de Sudamérica |
| Gato del pajonal | Oeste, centro y sur de Sudamérica |
| Guiña o kodkod | Centro y sur de Chile y zonas vecinas de Argentina. El más pequeño de América |
| Gato andino | Los Andes, por encima del límite de los árboles. En peligro |
Los dos gigantes
Jaguar, el rey de los ríos
Es el felino más grande de América. Según el Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN, un adulto pesa entre 36 y 148 kilos: los más grandes viven en el Pantanal y los llanos de Venezuela, y los más pequeños, en la Amazonia, Centroamérica y Norteamérica. En Argentina y Paraguay se le llama yaguareté, su nombre guaraní.
Tiene una firma propia: es el único gran felino que suele matar atravesando el cráneo de su presa con los colmillos. Y es un nadador excelente, que cruza ríos anchos y caza peces, capibaras y caimanes en el agua. Hoy ocupa solo el 51 % del territorio que tuvo, y la UICN lo considera casi amenazado. Te contamos la historia de El Jefe, el único jaguar salvaje conocido en Estados Unidos, y la de los cuidadores que devuelven el yaguareté a los Esteros del Iberá.
Puma, el que está en todas partes

Ningún mamífero terrestre nativo del hemisferio occidental tiene un territorio tan grande: el puma vive desde la Columbia Británica, en Canadá, hasta el extremo sur de Chile, en desiertos, matorrales y bosques de coníferas. Los machos pesan hasta un 40 o 60 % más que las hembras y pueden llegar a 120 kilos.
A pesar de su tamaño, no puede rugir: se comunica con chirridos, bufidos, gruñidos y silbidos. Su especie está fuera de peligro, aunque la pantera de Florida, una de sus poblaciones, está en peligro. Recorrer tanto continente le dejó, además, una colección de nombres que te contamos en cómo el puma acumuló más de 40 nombres.
Los medianos
Ocelote: un dibujo para cada uno

Pesa de 8 a 15 kilos y su pelaje, con manchas, rayas y rosetas sobre un fondo que va del amarillo pálido al gris, es distinto en cada individuo. Caza sobre todo de noche y al amanecer. Ese abrigo casi lo pierde: entre principios de los sesenta y los ochenta se comerciaron oficialmente más de 566.000 pieles de ocelote. Desde 1989, la CITES, el convenio que regula el comercio internacional de especies, prohíbe su comercio internacional, y hoy está protegido en casi todos los países donde vive.
Lince rojo y lince canadiense
Los dos linces de América viven en el norte del continente y son los felinos de las orejas puntiagudas: las rematan unos mechones de pelo. El lince rojo, al que en México se le llama gato montés, es el felino más común de Norteamérica, según el Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN. Pesa de 6 a 20 kilos, tiene una cola corta con barras negras y vive del sur de Canadá hasta Oaxaca, en México.

El lince canadiense vive más al norte, en los bosques boreales de Canadá y Alaska y en partes del norte de Estados Unidos. Pesa de 8 a 12 kilos, sus mechones en las orejas son más largos y sus patas enormes funcionan como raquetas de nieve. Ningún otro felino depende tanto de una sola presa: la liebre americana es entre el 60 y el 97 % de lo que come. Por eso sus camadas crecen y desaparecen con ellas, como te contamos en la ola que vació las guaridas de lince en Alaska.

Los dos están fuera de peligro.
Jaguarundi: el que caza de día

Parece más una nutria o una comadreja grande que un gato: cuerpo largo, patas cortas y un pelaje sin manchas, en tonos negro parduzco, gris o rojizo. Pesa de 2,5 a 7,6 kilos y es estrictamente diurno, más activo por la mañana y al final de la tarde, lo que le evita competir con felinos nocturnos como el ocelote. Vive desde México hasta el centro de Argentina.
Los pequeños
Margay: el acróbata de los árboles

Del tamaño de un gato doméstico, entre 2,3 y 4,9 kilos, es un trepador extraordinario: sus patas traseras pueden girar 180 grados, y por eso baja de los árboles cabeza abajo, como una ardilla. Descansa en las ramas, aunque caza y se mueve mucho por el suelo. La UICN lo considera casi amenazado, y en México está en la lista de especies en peligro de extinción. Hasta se le atribuye imitar a sus presas: te lo contamos en el felino que aprendió a «hablar mono».
Los tigrillos, el gato de Geoffroy y el gato del pajonal
En Sudamérica viven varios felinos pequeños con manchas que se confunden con facilidad. El tigrillo u oncilla resultó ser dos especies: hoy se distingue el tigrillo, que vive en gran parte de Sudamérica, del tigrillo del sur, propio del sureste del continente, y la UICN considera vulnerables a los dos. Los dos pesan apenas de 1,8 a 3,5 kilos. El gato de Geoffroy, de 3 a 6 kilos, vive en el centro y el sur de Sudamérica, desde el sur de Bolivia y Brasil hasta Argentina, Uruguay y el sur de Chile. El gato del pajonal, de 3 a 4 kilos, prefiere los pastizales abiertos y la puna, y sus poblaciones de Chile son las más amenazadas.

Su clasificación sigue en discusión: los especialistas reconocen varias subespecies del gato del pajonal, y algunos estudios han propuesto dividirlo en más de una especie.
Guiña: el más pequeño de América
La guiña o kodkod es el felino más pequeño del continente: pesa de 1,5 a 3 kilos, menos que muchos gatos domésticos. Vive en los bosques del centro y el sur de Chile, incluida la isla de Chiloé, y en una franja estrecha del suroeste de Argentina. En 2025, la UICN la pasó de vulnerable a preocupación menor, pero no porque esté mejor: los investigadores ahora tienen mejores datos y una estimación de población más alta. Tres de sus seis subpoblaciones siguen siendo muy pequeñas y en riesgo, según Mongabay.

Algunas guiñas son melánicas, es decir, de pelaje negro, como la de la foto.
Gato andino: el fantasma de las montañas

Es uno de los felinos más amenazados de América: la UICN lo clasifica en peligro porque su población no supera los 2.500 adultos, y el Grupo de Especialistas en Felinos la estima en unos 4.354 individuos, de los que 2.177 serían adultos. Vive sobre todo en los Andes altos de Perú, Bolivia, el norte de Chile y el noroeste de Argentina, hasta los 5.180 metros, aunque se le ha registrado a solo 650 metros en la estepa patagónica. Pesa de 4 a 6 kilos. Depende de unas pocas presas, las vizcachas y chinchillas de montaña, y lo amenazan la minería, los atropellos, los perros y las represalias de quienes lo culpan por sus animales.
Del más grande al más pequeño
Así se ordenan por su peso, según las fichas del Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN. Los grandes son el jaguar y el puma; los pequeños, la mayoría, pesan menos que un gato doméstico grande.
| Felino | Peso de un adulto |
|---|---|
| Jaguar | 36 a 148 kilos |
| Puma | 30 a 80 kilos; algunos machos, hasta 120 |
| Lince rojo | 6 a 20 kilos |
| Ocelote | 8 a 15 kilos |
| Lince canadiense | 8 a 12 kilos |
| Jaguarundi | 2,5 a 7,6 kilos |
| Gato de Geoffroy | 3 a 6 kilos |
| Gato andino | 4 a 6 kilos |
| Margay | 2,3 a 4,9 kilos |
| Gato del pajonal | 3 a 4 kilos |
| Tigrillo y tigrillo del sur | 1,8 a 3,5 kilos |
| Guiña | 1,5 a 3 kilos |
Los felinos salvajes de cada país
Estos son los que viven en algunos de los países donde más se buscan, según los mapas de distribución del Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN.
| País | Felinos salvajes |
|---|---|
| México | Jaguar, puma, ocelote, margay, jaguarundi y lince rojo |
| Costa Rica | Jaguar, puma, ocelote, margay, jaguarundi y tigrillo |
| Colombia | Jaguar, puma, ocelote, margay, jaguarundi y tigrillo; el gato del pajonal llega apenas al suroeste |
| Venezuela | Jaguar, puma, ocelote, margay, jaguarundi y tigrillo |
| Argentina | Yaguareté, puma, ocelote, margay, jaguarundi, gato de Geoffroy, gato del pajonal, gato andino, guiña y tigrillo del sur |
| Chile | Puma, guiña, gato andino, gato del pajonal y gato de Geoffroy, este último raro y solo en el sur |
Los felinos salvajes de México
En México viven seis especies: el jaguar, el puma, el ocelote, el margay, el jaguarundi y el lince rojo. Los nombres cambian según la región, y eso confunde: en México se le dice tigrillo al margay, mientras que en otros países de Sudamérica tigrillo es la oncilla; y el gato montés mexicano es el lince rojo.
Cuatro de los seis están en la lista mexicana de especies en riesgo, la NOM-059 de la Secretaría de Medio Ambiente: el jaguar, el ocelote y el margay como especies en peligro de extinción, y el jaguarundi como amenazado.
Un felino que ya no está
América tuvo también felinos que hoy solo conocemos por sus huesos. El más famoso es el dientes de sable, y en los pozos de asfalto de La Brea, en Los Ángeles, quedaron restos de muchísimos de ellos. Uno tiene una historia especial: te contamos cómo un dientes de sable nació cojo y aun así llegó a adulto.
Qué los pone en peligro
- La pérdida de su hábitat: el jaguar ya perdió casi la mitad del territorio que tuvo.
- Las carreteras: los atropellos son una amenaza para especies como el gato andino.
- El conflicto con el ganado: algunos felinos mueren en represalia por los animales que cazan.
- Los perros: atacan a los felinos pequeños y les transmiten enfermedades.
- El comercio: la caza por su piel casi acaba con el ocelote, y el tráfico de animales sigue existiendo.
¿Se pueden tener como mascota?
No. Son animales silvestres, con necesidades que ninguna casa puede cubrir, y el comercio de varias especies, como el ocelote, está prohibido por la CITES. Comprar uno alimenta el tráfico que los pone en riesgo. Si quieres ayudarlos, apoya a los proyectos de conservación de tu país y no compartas fotos ni videos de felinos salvajes tratados como mascotas.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos felinos salvajes hay en América?
Trece especies, según la clasificación que publicó en 2017 el Grupo de Especialistas en Felinos de la UICN.
¿Cuál es el felino más grande de América?
El jaguar, que puede pesar hasta 148 kilos.
¿Y el más pequeño?
La guiña o kodkod, que vive en Chile y en zonas vecinas de Argentina.
¿Qué felinos salvajes hay en México?
Seis: jaguar, puma, ocelote, margay o tigrillo, jaguarundi y lince rojo o gato montés.
¿Cuál es el felino más amenazado de América?
Uno de los más amenazados es el gato andino, que la UICN clasifica en peligro porque no quedan más de 2.500 adultos. Te contamos cuáles son los demás en los felinos en peligro de extinción.
¿Qué felinos salvajes hay en Colombia?
Seis: jaguar, puma, ocelote, margay, jaguarundi y tigrillo. El gato del pajonal llega apenas al suroeste del país.
¿Qué felinos salvajes hay en Argentina?
Diez: yaguareté, puma, ocelote, margay, jaguarundi, gato de Geoffroy, gato del pajonal, gato andino, guiña y tigrillo del sur.
¿Qué felino salvaje tiene las orejas puntiagudas?
Los linces. El lince rojo y el lince canadiense tienen mechones de pelo en la punta de las orejas, más largos en el canadiense.
¿El puma ruge?
No. Se comunica con chirridos, bufidos, gruñidos y silbidos.
Del jaguar que caza caimanes en el Pantanal al gato andino que se vuelve piedra entre las rocas, cada uno de estos felinos encontró una forma propia de vivir en el continente. Conocerlos por su nombre es el primer paso para que no terminen siendo solo huesos en un museo, como el dientes de sable.

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