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Inspirador

Freddie Mercury le declaró su amor a una gata en una canción de Queen y la acusó de orinar sus muebles

En 1986, una gata tricolor salió muy débil de un refugio y llegó a la casa de Freddie Mercury en Londres. Cinco años después tenía su propia canción de Queen.

Freddie Mercury le declaró su amor a una gata en una canción de Queen y la acusó de orinar sus muebles

En 1986, en un refugio para gatos, dos felinos estaban en muy mal estado. Estaban tan débiles que necesitaban una casa donde recuperarse. Entre ellos había una gata tricolor.

Cinco años después, esa misma gata tenía su propia canción en un disco de Queen. Era Delilah. Entre aquel refugio y la canción hubo una casa de Londres, un teléfono de hotel y una modelo que se negó a posar.

Dos gatos débiles y una casa nueva

Según el artículo «Feline Groovy: The Cats of Garden Lodge», que Sotheby’s publicó en 2023, Delilah apareció en un refugio felino junto con otro gato, Goliath, y los dos estaban muy débiles. Mary Austin, la gran amiga de Freddie Mercury, la adoptó y la llevó a Garden Lodge para que se recuperara. Era la casa de Londres a la que el cantante se había mudado poco antes. Mental Floss la describe como una gata calico, es decir, tricolor.

No llegaba a una casa cualquiera. Jim Hutton, pareja de Freddie, contó en sus memorias, Mercury and Me, que el cantante trataba a sus gatos como a sus propios hijos. Lo recoge Slate (2018) en su comparación entre la película Bohemian Rhapsody y la historia real. En Garden Lodge, los gatos eran familia.

Llamadas de gira para Tom y Jerry

Freddie Mercury canta en el escenario durante un concierto en New Haven, Connecticut, en 1977
Freddie Mercury en concierto en New Haven, Connecticut, en noviembre de 1977. Foto: Carl Lender, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons.

La costumbre de hablarles venía de antes de Delilah. Peter Freestone, asistente de Freddie, la contó en sus memorias, que también cita Slate. Cada vez que llegaban a un hotel durante una gira, marcaban el número de casa. Al otro lado de la línea, Mary acercaba al auricular a Tom y a Jerry, los gatos de entonces, uno por uno, para que escucharan a Freddie.

«De verdad hablaba con sus gatos», recordó Freestone. La costumbre siguió con los gatos que llegaron después: Sotheby’s también cuenta que Freddie los llamaba por la noche cuando estaba de gira.

Mujer con suéter de punto sostiene a un gato atigrado contra el hombro mientras acerca un auricular de teléfono de cable, en una cocina de fines de los años ochenta
Un gato en brazos y un auricular en la mano, en una cocina de fines de los ochenta: así podía verse una llamada de gira desde el lado de la casa.

Una modelo que no quiso posar

De todos los gatos de la casa, la favorita era Delilah. Sotheby’s lo escribe con prudencia («se dice», anota), y Mental Floss coincide.

Freddie quiso pintarla. Según el relato de Peter Freestone que recoge Sotheby’s, intentó retratarla con acuarelas. Le rogaba que se quedara quieta mientras movía el pincel a toda prisa. Delilah no le hizo caso.

Boceto de acuarela sin terminar de una gata tricolor sobre papel texturizado, junto a una pequeña caja metálica de acuarelas, en una mesa de madera
Unas pocas pinceladas naranjas, negras y blancas: pintar a una gata que no quiere quedarse quieta obliga a trabajar a toda prisa.

Delilah sí quedó en otros retratos. En 1988, Ann Ortman pintó once retratos de los gatos de Freddie, entre ellos «Delilah with Freesias» y «Delilah with Flowers». Salieron a subasta en Sotheby’s en 2023 y se pueden ver en la ficha del lote 1505.

Pero lo que Freddie no logró con el pincel, lo logró con una canción.

Una canción de amor con quejas incluidas

«Delilah» salió en Innuendo, el disco que Queen publicó el 4 de febrero de 1991, según recuerda brianmay.com en su nota por los 35 años del álbum. Fue el último disco que Queen publicó con Freddie en vida. Sotheby’s la presenta como una canción escrita en honor de la gata, aunque en los créditos oficiales figura a nombre de Queen.

La letra no es una postal azucarada. Freddie le declara su amor a Delilah, pero también la acusa de orinar sus finos muebles Chippendale, como señala Sotheby’s. Incluso la acusa de intentar contestarle el teléfono, un detalle que destaca Mental Floss. Tiene su gracia, porque en esta historia el teléfono ya era el puente entre Freddie y sus gatos.

Seis gatos pintados sobre seda

Lo más conmovedor llegó unos meses después. El 30 de mayo de 1991, Freddie filmó su último video con Queen, «These Are the Days of Our Lives». Según la nota «On This Day… 1991» de brianmay.com, estaba muy enfermo. Caminar le dolía muchísimo, y frente a la cámara casi no se movió.

Ese día llevaba un chaleco de seda pintado a mano con los retratos de seis de sus gatos: Delilah, Goliath, Oscar, Lily, Romeo y Miko. Había sido un regalo de Navidad de 1990. Sotheby’s lo subastó en 2023, y la pieza se puede ver en la ficha del lote 281. Ahí está Delilah, otra vez junto a Goliath, el gato con el que había compartido el refugio.

Video de YouTube

Freddie Mercury murió el 24 de noviembre de 1991, según su biografía oficial.

Para el mundo, Freddie Mercury era una leyenda. Para Delilah era solo Freddie. Quizá ese era el regalo de sus gatos: con ellos, la voz más poderosa del rock podía ser alguien que simplemente llama a casa para saber cómo están.

¿Tu gato tiene una canción, un apodo o una costumbre que solo entienden en tu casa? Cuéntanos cuál es y cómo nació.


Foto de Freddie Mercury en concierto: Carl Lender, CC BY-SA 3.0, vía Wikimedia Commons. Las demás imágenes fueron generadas con IA para ilustrar el contenido.

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