En una propiedad de California, alguien decidió que una gata y sus crías ya no eran bienvenidas. Los dueños del lugar querían deshacerse de ellas y recurrieron a métodos crueles para ahuyentarlas. Nadie afuera sabía todavía lo que ese hostigamiento le había dejado en el cuerpo a la madre.
Cuando el equipo de Merced SPCA llegó al sitio, encontró a una gata carey amamantando a sus cinco gatitos, exhausta pero sin soltarlos un solo instante. A simple vista parecía solo una madre callejera agotada por el trajín de la crianza. Lo que en realidad cargaba bajo la piel no saldría a la luz hasta días después.
Una confianza que nadie esperaba
La familia fue rescatada en menos de una hora desde que llegó el aviso. A pesar de todo lo que acababa de vivir, la gata se acercó a su rescatista, Lyric, con una calidez inmediata. «Una de las cosas que más nos conmovió fue lo dulce que fue Momma Muffin desde el principio. Incluso después de todo lo que había pasado, nos recibió con cariño y confió en nosotros casi de inmediato», le contó Lyric, de Merced SPCA, a LoveMeow.
En el refugio nombraron a la familia como The Breakfast Club (como la película El club de los cinco): la madre fue Muffin, y sus cinco gatitos, Waffles, Pancake, Omelet, Biscuit y Toast.
Cinco bocas que alimentar, un cuerpo al límite
Los cinco gatitos llegaron severamente desnutridos y con signos de enfermedad, y necesitaban alimento, medicación y cuidado veterinario urgentes. Pese a los esfuerzos del equipo, Pancake, la más pequeña y la más enferma de la camada, no logró resistir. «Era pequeñita. Estaba enferma. Estaba severamente desnutrida. Nunca tuvo la oportunidad de ser una gatita», compartió el refugio con LoveMeow. «Descansa en paz, pequeña Pancake. Fuiste amada, y significaste más de lo que jamás sabrás.»
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Tres balas bajo la piel
Al día siguiente del rescate, cuando el veterinario examinó a Muffin, el equipo descubrió lo que los dueños de la propiedad realmente le habían hecho: le habían disparado con un rifle de perdigones días antes de que llegara la ayuda. Aun así, ella nunca dejó de amamantar y proteger a sus crías.
Confirmado que todavía tenía un perdigón alojado en el cuerpo, el refugio programó la cirugía mientras la comunidad respondía con donaciones para costearla. Los veterinarios esperaban encontrar un solo proyectil. Al abrir, encontraron tres balas de metal. Aprovechando que estaba bajo anestesia, también la esterilizaron y vacunaron en la misma intervención.
Por primera vez, solo una gata
Después de la cirugía, algo cambió en Muffin. «Lo más notable ha sido lo relajada que se ha vuelto. Ya no tiene que preocuparse por proteger a sus bebés cada segundo del día», compartió Lyric con LoveMeow. Por primera vez desde que alguien la recuerda, su único trabajo pasó a ser simplemente el de ser una gata.
Ahora reclama la cama más suave del cuarto antes que nadie más pueda hacerlo, y resultó ser una gata muy motivada por la comida, capaz de reconocer el crujido de una bolsa de premios desde otro cuarto. Aun así, sigue revisando a sus gatitos por instinto, un hábito de las semanas en que vigilarlos era lo único que se interponía entre ellos y el desastre. Mientras tanto, Waffles, Omelet, Biscuit y Toast crecen sanos y juguetones; Toast, en particular, se ha vuelto el instigador de cada pelea amistosa entre hermanos.
Pasó semanas siendo el único escudo entre sus bebés y el mundo. Hoy, por primera vez, le toca a ella ser protegida.
Imágenes: SPCA MERCED.

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