Historia destacada
Las manchas del jaguar tenían precio; sus huellas en Belice llevaron a algo que ningún país había hecho
En 1982, el biólogo Alan Rabinowitz llegó a Belice tras el felino más esquivo de América, cuando la moda de las pieles ya había borrado muchas de sus poblaciones. Con ayudantes mayas, siguió su rastro por el barro de Cockscomb.