Alexa Chapman todavía estaba estacionando frente al refugio y ya sentía un nudo en la garganta. Iba a buscar a Merlin, un gato mayor al que acababan de entregar con problemas dentales graves, para darle una segunda oportunidad a través de su organización, Longleaf Animal Rescue, que rescata animales en Carolina del Norte.
De su historia sabía muy poco. Ya en el auto, con Merlin a bordo, se puso a revisar el expediente. Ahí dentro había una hoja escrita a mano. La leyó y rompió a llorar.
Lo que decía la hoja
La nota empezaba como una carta de presentación: hablaba de un atigrado «muy dulce, gentil y cariñoso», con una oreja de coliflor. Después, el tono cambiaba por completo.
«No puede tragar», decía. «Tiene arcadas y se ahoga con la comida. Le da terror, y en los últimos días dejó de comer. Esto lleva meses y cada vez está peor».
La autora era una viuda mayor que cuidaba a 26 gatos de una colonia, y Merlin era uno de ellos. Le servía comida húmeda en salsa, pero le bastaba con oírlo comer para saber que algo no andaba bien. «Cuando se atraganta, se oye un chirrido fuerte al fondo de la garganta, como de dientes que rechinan», escribió.
Boletín
Historias que merecen la pena leer
Recibe nuestras mejores historias sobre animales en tu e-mail.
Lo que terminó de romperle el corazón a Chapman vino al final. «Lo quiero. Lo cuidaría para siempre», seguía la mujer. Contaba que había esterilizado y vacunado a los 26 con su propio esfuerzo, pero que no tenía dinero para pagar más atención veterinaria. Y cerraba con un ruego: «Por favor, sean amables con este muchacho tan bonito».
Longleaf compartió la nota en Instagram y fijó una regla de entrada: no aceptaría comentarios negativos sobre la cuidadora de Merlin. «El bienestar animal está profundamente conectado con el bienestar humano», escribió el equipo.
Del otro lado del teléfono
Chapman no esperó. Llamó a la mujer para contarle que Merlin estaba con ella, a salvo, y la llamada se llenó de lágrimas de ambos lados.
«Se puso a llorar porque no creía que alguien fuera a ayudarlo; solo quería que no sufriera», le contó Chapman a The Dodo. «Le rompió el corazón tener que entregarlo… Quiere que esté seguro y que lo quieran».
Chapman le prometió exactamente eso. Se llevó a Merlin a su casa como hogar temporal y le consiguió la primera cita veterinaria disponible. Allí, el equipo médico decidió que lo mejor para él era extraerle los dientes. En Instagram, Longleaf describió lo que tenía: una enfermedad dental grave y un absceso en la boca.
Cualquiera tendría derecho a estar de mal humor con semejante dolor. Merlin siguió siendo el gato manso y cariñoso de la nota. «Ha sido el chico más dulce desde el principio», dijo Chapman.
Un regazo y un poco de sol
La operación llegó hace poco. Tras unos días de recuperación, Chapman puede decirlo con alivio: por fin, Merlin está mejor.
Hay gatos que soportan los brazos humanos como quien soporta un trámite. Merlin no es uno de ellos. «A la mayoría de los gatos no les gusta que los carguen, pero a Merlin le encanta que lo sostengan y lo acaricien mientras amasa en el aire», contó Chapman. «Si lo rascas como a él le gusta, saca un poquito la lengua».
Longleaf ya recibe solicitudes de adopción para él. El equipo busca a alguien jubilado o que trabaje desde casa, porque a Merlin le encanta pasar el día entero en un regazo. Y si el nuevo hogar tiene un patio cerrado para gatos, mejor: así este antiguo gato de colonia podrá «seguir sintiendo la brisa y el calor del sol en el pelaje». Quien quiera ayudar a otros animales mayores como él puede donar a la organización.
Chapman confía en que la persona indicada aparezca pronto. Mientras tanto, se encarga de quererlo cada día y de recordarle lo especial que es. «Los atigrados marrones suelen pasar desapercibidos en los refugios; me hace muy feliz que la historia de Merlin le haya llegado a la gente», dijo.
La mujer que lo cuidó en la colonia cerró su nota pidiendo amabilidad para él. Merlin la recibió. Y ahora que el dolor quedó atrás, la devuelve con creces. Para Chapman no hay duda: «Es uno de los gatos más amables que he conocido».
Imagen principal: Longleaf Animal Rescue.

Conversación
Únete a la conversación
Los comentarios y el formulario se cargan solo cuando abras esta sección.