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Inspirador

Naranja, con patas blancas y llamado Jock: los requisitos para vivir en la casa de Churchill

Por su cumpleaños número 88, Winston Churchill recibió un gatito naranja al que le puso el nombre de Jock. Desde 1966, su casa de Chartwell cumple un pedido insólito: que allí viva siempre un gato igual, con el mismo nombre.

Naranja, con patas blancas y llamado Jock: los requisitos para vivir en la casa de Churchill

En Chartwell, una casa de campo del condado de Kent, en Inglaterra, hay un puesto con requisitos muy precisos: pelaje naranja, pechera blanca y cuatro patas blancas. El nombre no se discute. Viene dado de antemano y siempre es el mismo: Jock.

Chartwell fue la casa de campo de Winston Churchill y su familia, y hoy es un museo. La condición no salió de una oficina de marketing. Nació de un regalo de cumpleaños y de un pedido que lleva seis décadas cumpliéndose.

Un gatito para los 88 años

El 30 de noviembre de 1962, Winston Churchill cumplió 88 años. Había guiado a Gran Bretaña en la guerra y había sobrevivido a casi todo. Además, como recuerda la International Churchill Society (ICS), en 1953 había ganado el Premio Nobel de Literatura. ¿Qué se le regala a un hombre así?

La respuesta la encontró Sir John «Jock» Colville, que había sido uno de sus secretarios privados. Según el artículo de Glueckstein publicado en 2008 en Finest Hour, de la ICS, Colville le regaló «un gato naranja de pecho y patas blancas». Churchill le puso al gatito el nombre de quien se lo había dado: Jock. Así lo recoge Langworth en su repaso de los animales de Churchill para el Hillsdale College Churchill Project.

El regalo dio en el blanco. El gato de Churchill se volvió un favorito y, según Glueckstein, solía encontrársele sobre las rodillas de su dueño. Fue su compañero en los últimos años de su vida. Langworth anota que estaba en su cama de Hyde Park Gate, en Londres, cuando Churchill murió allí el 24 de enero de 1965, fecha que registra la ICS en su crónica del funeral. Pero la historia apenas comenzaba.

Un pedido con cuatro condiciones

Chartwell pertenecía al National Trust desde 1947, aunque los Churchill podían usarla de por vida. El 22 de junio de 1966 la casa recibió a sus primeros visitantes, según el boletín con el que la ICS celebró los cincuenta años del museo.

Fue entonces cuando la familia hizo su pedido. La ICS recoge sus términos en su artículo de 2020 sobre el séptimo Jock: que en Chartwell viviera siempre, cómodamente instalado, «un gato color mermelada llamado Jock, con pechera blanca y cuatro patas blancas».

Eran cuatro condiciones: color, pechera, patas y nombre. No todas las crónicas coinciden en quién las fijó. El boletín de la ICS de abril de 2014 y Langworth atribuyen el deseo al propio Churchill, mientras que el National Trust habla de la familia. Lo que nadie discute es la respuesta: según ese boletín de 2014, el National Trust «siempre ha honrado» el pedido.

Gato atigrado naranja tumbado en el ancho alféizar de madera gastada de una ventana antigua con vidrios emplomados, lamiéndose una pata delantera
Un gato naranja se asea en el alféizar de una vieja casa de campo inglesa. El pedido de la familia empieza por ese color.

Siete gatos, un solo nombre

Desde entonces, un Jock sucede a otro: mismo color, mismas «medias» blancas, mismo nombre. La cuenta, que hoy llega a siete, incluye al primero, el gatito de Colville, que vivía con Churchill en Londres. En 2008, cuando Glueckstein escribió su artículo, el residente de Chartwell era Jock IV. Lo describió así: «Como sus predecesores, Jock IV es color mermelada, con patas y pechera blancas».

Las crónicas no registran las fechas de los relevos entre el primero y el cuarto. Del quinto hay más detalles: según el boletín de la ICS de 2014, Jock V se fue en marzo de ese año y el gatito que sería Jock VI se eligió después. Esas páginas no detallan cómo se escoge a cada sucesor, más allá del color y el nombre.

Sunshine, el séptimo

El séptimo llegó a mediados de 2020, con seis meses de edad. El National Trust sitúa su llegada en mayo, mientras que el portal de noticias Kent Online la fechó el 3 de julio. Hasta entonces no se llamaba Jock: se llamaba Sunshine.

Su historia no había empezado en una casa histórica. Según el artículo de la ICS de 2020, la RSPCA, la gran protectora de animales británica, lo rescató junto con otros treinta gatos que vivían en condiciones de suciedad extrema. Estaban débiles y desnutridos.

Una persona de un centro de rescate, con forro polar azul marino y el rostro parcialmente fuera de cuadro, se arrodilla dentro de un recinto para gatos y levanta con cuidado a un gatito naranja
Manos cuidadosas y un recinto limpio: así empieza la segunda oportunidad de muchos gatos rescatados.

Lo adoptó una persona del equipo de Chartwell, y Sunshine pasó a llamarse Jock VII. Como contó Kent Online, aquel gatito rescatado se convirtió en el gato residente de la casa. Cambió de nombre, pero sobre todo cambió de destino: de no tener hogar pasó a vivir en la casa de Churchill.

¿Nunca faltó un Jock?

Queda la pregunta que cualquiera se hace al llegar aquí: en sesenta años, ¿hubo algún día sin gato en Chartwell? La respuesta honesta es que no se sabe. Ninguna crónica afirma que la sucesión haya sido continua. El relevo de 2014 se cuenta sin aclarar si pasaron días entre la partida de Jock V y la llegada del sexto.

Lo que sí se sabe es lo esencial. Entre 1966 y 2026 han pasado seis décadas, y el pedido sigue en pie. En Chartwell sigue viviendo un gato naranja de pechera blanca y cuatro patas blancas que responde al nombre que Churchill eligió para el primero.

Gato atigrado naranja con pechera blanca y cuatro patas blancas camina hacia la cámara por un césped húmedo frente a una casa de campo inglesa, con la cola en alto
Cola en alto y cuatro patas blancas sobre el césped: cada punto de la lista, en un solo paso.

Los monumentos guardan la memoria en piedra y bronce. Los Churchill eligieron otra manera de recordar: unos bigotes, un ronroneo y una mancha naranja que, gato tras gato, sigue paseando por Chartwell. Porque hay recuerdos que no se cuelgan en la pared. Se acurrucan a tu lado.

¿Tu gato lleva el nombre de alguien especial? Cuéntanos quién es y por qué lo elegiste.

Algunas imágenes de este artículo fueron generadas con IA para ilustrar el contenido; no son fotografías de los hechos ni de los animales reales.

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