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Inspirador

Unas cajas selladas en un callejón de Birmingham escondían 26 gatos que se quedaban sin aire

Entre una panadería y una tienda de Birmingham, alguien dejó una pila de cajas selladas. Un hombre que había salido a caminar decidió acercarse a mirar.

Unas cajas selladas en un callejón de Birmingham escondían 26 gatos que se quedaban sin aire

Dentro de una pila de cajas, en un callejón de Birmingham, Inglaterra, había gatos que se estaban quedando sin aire.

El callejón queda entre una panadería y una tienda. Alguien había dejado ahí cajas y transportadoras, unas sobre otras, cerradas. Vista desde la calle, la pila no tenía nada de especial: bultos abandonados en un rincón, de esos junto a los que uno pasa sin mirar dos veces.

Nada en el exterior decía cuántos había adentro. Y los que estaban en las cajas no tenían por dónde salir. Su suerte dependía de que alguien se detuviera.

Ese alguien fue un hombre que había salido a caminar. Vio la pila y, en lugar de seguir de largo, se acercó a mirar.

Lo que había bajo las tapas

Eran 26 gatos y gatitos. Pocos animales disfrutan tanto de una caja como un gato, pero de una que eligen ellos, abierta y con la salida a la vista. Estas estaban selladas.

«Quien los encontró contó que, al toparse con ellos, muchos estaban aletargados y parecían tener problemas para respirar dentro de las cajas», explicó Paul Nijjar, oficial de rescate de la RSPCA, en un comunicado que recogió The Dodo.

El hombre actuó de inmediato. Sacó a los que seguían atrapados en las cajas, se aseguró de que todos quedaran a salvo en las transportadoras y llamó a la RSPCA para pedir ayuda.

Desde ese llamado, ya no dependían de la suerte. Faltaba saber cuánto les había costado el encierro.

Dos que no podían esperar

Dos de los gatitos estaban peor que el resto. Los llevaron de urgencia al hospital veterinario Birmingham Animal Hospital, donde recibieron tratamiento por pulgas, anemia y deshidratación. Para cuerpos tan pequeños, era mucho a la vez.

Les pusieron nombres con porte, Maude y Mr. Gold, como corresponde a quienes sobrevivieron a algo así.

Los otros 24 quedaron al cuidado de la RSPCA. Pese a todo lo que habían pasado, casi todos estaban bien.

Las cámaras del callejón

Nada de esto ocurrió de noche ni en un lugar apartado. Alguien dejó a los gatos en mitad del día, cerca de una calle concurrida, con las cajas selladas. La RSPCA revisa las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona para reconstruir qué pasó.

«Es una forma terriblemente cruel de tratar a gatos y gatitos indefensos», dijo Nijjar. Y añadió: «Sabemos que la gente está pasando por momentos difíciles, pero hay maneras de conseguir ayuda».

Los 26 de Birmingham se suman a una cuenta que no deja de crecer. En el último año, la organización registró un 67 % más de rescates con varios gatos a la vez, como este. En 2025 recibió a 20.000 gatos y espera superar esa cifra en 2026. Los equipos de rescate están al límite, pero no dejan de ayudar.

Nijjar también pensó en el hombre que se detuvo a mirar: «Estamos muy agradecidos con la persona que encontró a estos felinos y les consiguió ayuda lo antes posible».

Esa rapidez se nota hoy. Maude y Mr. Gold se recuperan bien y van camino a sanar del todo. Los otros 24 se repusieron rápido, con la entereza que los gatos suelen guardar para los peores días.

Cuando estén listos, los 26 saldrán en adopción. Van a buscar una casa donde nunca les falte el aire y ninguna tapa vuelva a cerrarse encima de ellos.

Imagen principal: RSPCA.

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